Una voz extrañamente similar a la de Harrison cuenta una historia sorprendente: Paul McCartney murió en un accidente automovilístico en noviembre de 1966 y fue reemplazado por un doble! La inteligencia británica, el MI5, había obligado a los Beatles a encubrir la muerte de McCartney para prevenir los suicidios en masa de los aficionados. Sin embargo, los Beatles restantes trataron de hacer conocer la verdad dejando pistas en sus canciones y las portadas de sus discos.